Los números que dejó el juego dos de la serie final son tan dramáticos como el partido mismo. El eje central del análisis es: la mejoría ofensiva de Quimsa, la imposible de su mejor quinteto de establecer defensa. En Gimnasia funcionó diferente la segunda y el quinteto principal.
Autor:Pablo Tosal (ptosal@pickandroll.net)
El global de la planilla deja una lectura interesante:
Quimsa: 79 puntos en 70.5 posesiones Gimnasia: 80 puntos en 72.7 posesiones ORTG aproximado Quimsa: 112.1 DRTG aproximado Quimsa: 110.0 NET global aproximado: +2.0
Es decir: aunque Quimsa perdió por un punto, por eficiencia no fue inferior. Esto encaja con que el partido se decidió en una sola pelota y dentro de una incertidumbre muy alta.
Quimsa y la continuidad con el Juego 1
Comparado con el Juego 1, Quimsa corrigió una parte importante del problema: anotó mucho mejor.
En el Juego 1 había quedado en una ofensiva baja, con un ORTG aproximado de 93.8. En este Juego 2 subió a 112.1, que es un rendimiento ofensivo competitivo.
El problema es que no logró bajar del todo a Gimnasia: recibió 80 puntos, con un DRTG cercano a 110.0. Por eso la lectura cambia: en el Juego 1 perdió porque Gimnasia fue claramente más eficiente; en el Juego 2 perdió por detalles, volumen de posesiones y tramos puntuales.
Quinteto principal: mejor ataque, pero otra vez sin dominio
El quinteto más usado fue:
Johnson · Robinson · Lema · Meyinsse · Figueredo
Jugó 9:09 y perdió 19-24.
Fue una formación ofensivamente mucho más productiva que en el Juego 1:
19 puntos ORTG: 117.3 5/8 en dobles 2/5 en triples 3 asistencias 2 pérdidas
El problema estuvo atrás:
24 puntos recibidos DRTG: 127.9 Gimnasia: 7/12 en dobles 2/6 en triples 4/4 libres
La lectura es clara: Quimsa encontró gol con su estructura central, pero no controló a Gimnasia. En un partido de un punto, que el quinteto de mayor volumen termine -5 pesa muchísimo.
Además, este quinteto ya había terminado negativo en el Juego 1. No fue por la misma razón exacta, pero el patrón se repite: la formación base no logró dominar la serie.
El mejor quinteto de Quimsa
La mejor formación de volumen real fue:
Johnson · Freeman · Robinson · Lema · Figueredo
Jugó 8:15 y ganó 15-10.
No fue una formación brillante en ataque, pero sí muy sólida defensivamente:
15-10 ORTG: 95.9 DRTG: 69.3 NET: +26.6 5/11 en dobles 0/5 en triples 5/6 libres 0 pérdidas
El dato más importante es defensivo: Gimnasia quedó en 0/7 en triples contra esa formación. Quimsa cerró el perímetro, protegió mejor el rebote y no regaló posesiones.
Esta formación fue una de las mejores señales del partido. No ganó por explosión ofensiva, sino por control.
El tramo más dañino
El gran problema volvió a estar en una formación de segunda unidad:
Collomb · Freeman · Orresta · Solanas · Lema
Jugó 6:28 y perdió 11-20.
Fue el peor tramo con volumen real:
11 puntos a favor 20 puntos en contra ORTG: 94.5 DRTG: 170.1 NET: -75.6
Gimnasia le hizo mucho daño desde afuera:
4/7 en triples 4 asistencias 1 pérdida
Este es el parcial que más explica la derrota. Quimsa perdió el partido por un punto, y este quinteto quedó -9. La relación es directa.
Además, conecta con lo visto en el Juego 1: las formaciones con Collomb, Freeman, Orresta y Solanas volvieron a quedar expuestas en tramos importantes. Quimsa encontró soluciones en algunos quintetos con Freeman, pero cuando se juntó esa segunda estructura completa, Gimnasia castigó.
Otro quinteto positivo: Solanas dentro de la base
La formación:
Johnson · Solanas · Robinson · Meyinsse · Figueredo
jugó 3:11 y ganó 9-4.
Fue una muestra corta, pero muy buena:
9-4 ORTG: 180.0 DRTG: 80.0 NET: +100.0 3/3 en dobles 1/1 en triples
No alcanza para convertirlo en conclusión definitiva, pero sí deja una señal: con Solanas insertado en una estructura con Johnson, Robinson, Meyinsse y Figueredo, Quimsa tuvo un tramo eficiente y equilibrado.
Puntos fuertes de Quimsa
Mejoró mucho la eficacia ofensiva
Quimsa tiró:
22/41 en dobles, 53.7% 5/19 en triples, 26.3% 20/24 en libres, 83.3%
El triple siguió siendo bajo, pero la mejora en dobles y libres le permitió competir el partido hasta la última pelota.
Cuidó mejor la pelota
Quimsa perdió solo 8 pelotas. En una final de alta tensión, es un número aceptable.
Además, algunos de sus mejores quintetos casi no perdieron balones. La formación Johnson · Freeman · Robinson · Lema · Figueredo terminó con 0 pérdidas en 8:15.
Encontró un quinteto defensivo confiable
El quinteto con Johnson, Freeman, Robinson, Lema y Figueredo fue la mejor respuesta estructural: no le dio explosión ofensiva, pero sí defensa, orden y control del perímetro.
Puntos débiles más salientes
Gimnasia volvió a ganar desde el triple
Gimnasia tiró: 9/29 en triples, 31.0% Quimsa quedó en: 5/19 en triples, 26.3%
La diferencia no fue tan grande como en el Juego 1, pero siguió siendo favorable a Gimnasia. En un partido de un punto, esos cuatro triples más valen muchísimo.
La segunda unidad volvió a sufrir
El dato central es el 11-20 del quinteto Collomb · Freeman · Orresta · Solanas · Lema. Ese tramo fue demasiado pesado para un partido tan cerrado.
No es que todos los suplentes hayan estado mal: Freeman tuvo impacto positivo en otra formación. El problema fue la combinación específica de esa segunda unidad, que volvió a permitir tiro exterior y circulación rival.
El quinteto base no pudo ganar sus minutos
El quinteto más usado terminó -5. En una derrota por un punto, eso es una señal fuerte. La estructura principal anotó bien, pero no defendió lo suficiente.
Conclusión
Quimsa jugó un Juego 2 mucho más competitivo que el primero. Mejoró su ofensiva, cuidó mejor la pelota y tuvo tramos de buena eficiencia. Por eso el partido llegó a una sola pelota.
La formación más positiva fue Johnson, Freeman, Robinson, Lema y Figueredo, que ganó 15-10 en 8:15 y defendió muy bien el perímetro. También dejó una señal interesante el quinteto con Johnson, Solanas, Robinson, Meyinsse y Figueredo, que ganó 9-4 en poco más de tres minutos.
Pero el partido se le escapó por dos cuestiones: su quinteto principal no pudo ganar el tramo de mayor volumen, y la segunda unidad con Collomb, Freeman, Orresta, Solanas y Lema sufrió un parcial de 11-20. En un partido definido por un punto, ese tramo fue decisivo.
La continuidad con el Juego 1 es clara: Quimsa mejoró mucho su ataque, pero todavía no encontró una estructura estable que le permita controlar a Gimnasia durante varios minutos seguidos. En el Juego 2 no fue superado con claridad; perdió por detalles. Pero desde los quintetos, esos detalles tienen nombre: defensa del triple, combinación de segunda unidad y falta de dominio del quinteto base.
Gimnasia y la continuidad con el Juego 1
La lectura del Juego 2 es distinta a la del primero. En el J1, Gimnasia había ganado con más claridad desde dos estructuras fuertes: una de control defensivo y otra de explosión ofensiva.
En el J2 no tuvo ese dominio sostenido. Ganó por detalles, con un quinteto determinante que compensó el mal rendimiento de su formación más usada.
Los cinco quintetos de más de cuatro minutos jugaron 32:01 y ganaron: Gimnasia 69 - Quimsa 59 Pero el resto de las formaciones perdió: Gimnasia 11 - Quimsa 20
Eso muestra un partido mucho más inestable: Gimnasia tuvo tramos muy buenos, pero también varias combinaciones cortas que lo hicieron sufrir.
El quinteto más usado fue un problema
La formación de mayor volumen fue:
Cisneros · Dato · Toretta · Carabalí · Grun
Jugó 11:49 y perdió 22-26.
Es un dato muy importante porque en el Juego 1 este quinteto había sido una de las grandes bases de la victoria. En el J2, en cambio, quedó negativo.
Sus números:
22 puntos 26 puntos recibidos ORTG: 98.6 DRTG: 121.3 NET: -22.7 8/14 en dobles 1/7 en triples 5 asistencias 3 pérdidas
El problema estuvo atrás. Quimsa le convirtió con mucha eficacia:
8/12 en dobles 3/5 en triples
La defensa que en el Juego 1 había bajado porcentajes y cerrado el perímetro esta vez no tuvo el mismo impacto. Quimsa encontró mejores tiros y castigó más.
El quinteto que sostuvo la victoria
La formación más determinante fue:
Chacón · Carrasco · Horton · Toretta · Rivero
Jugó 6:08 y ganó 19-9.
Fue el mejor tramo de Gimnasia:
19-9 ORTG: 159.9 DRTG: 77.3 NET: +82.6 1/3 en dobles 5/9 en triples 4 asistencias 0 pérdidas
El dato decisivo es el triple: 5/9. Gimnasia no necesitó mucho juego interior en ese tramo porque abrió la cancha y castigó desde afuera.
También fue muy importante que no perdió la pelota. En un partido de máxima incertidumbre, un quinteto que te da 19 puntos, 4 asistencias y 0 pérdidas en seis minutos es una ventaja enorme.
Este quinteto es la continuidad más clara del Juego 1: el bloque con Chacón, Carrasco, Horton y Rivero volvió a ser la fuente de mayor desequilibrio ofensivo.
Otros quintetos positivos
La formación:
Chacón · Cisneros · Dato · Carrasco · Carabalí
jugó 5:16 y ganó 11-9.
Fue una formación equilibrada:
ORTG: 130.3 DRTG: 112.5 NET: +17.8 4/5 en dobles 1/3 en triples 3 asistencias 0 pérdidas
No defendió de manera brillante, pero sí atacó con fluidez y sin errores.
Otra estructura positiva fue: Cisneros · Dato · Carrasco · Toretta · Carabalí Jugó 4:02 y ganó 10-7. Tuvo buena producción ofensiva: 3/5 en dobles 4/4 libres 1 asistencia 0 pérdidas ORTG: 128.9
Estos dos quintetos fueron importantes porque le dieron a Gimnasia producción sin depender exclusivamente del quinteto explosivo de Chacón, Horton y Rivero.
Puntos fuertes más salientes
El triple volvió a ser una llave
Gimnasia tiró: 9/29 en triples, 31.0% Quimsa: 5/19 en triples, 26.3% La diferencia no fue tan amplia como en el Juego 1, pero en un partido de un punto esos cuatro triples más son determinantes. El quinteto clave metió 5/9 de tres. Ahí estuvo buena parte del partido.
Mejor circulación que Quimsa
Gimnasia terminó con: 17 asistencias 9 pérdidas
Quimsa quedó en:
10 asistencias 8 pérdidas
La diferencia en pase fue importante. Gimnasia volvió a construir más desde la circulación. En especial, sus mejores quintetos tuvieron bajo nivel de pérdidas.
Carrasco fue el gran estabilizador estructural
Desde los quintetos, el dato de Carrasco es muy fuerte: Con Carrasco: Gimnasia 56 - Quimsa 46 +10 en 25:38
No significa que todo sea responsabilidad individual, pero sí que sus formaciones fueron las más productivas. Aparece en los tramos positivos más importantes y ayuda a sostener la circulación.
Rivero y Horton dieron calidad en los momentos de desequilibrio Las formaciones con Rivero quedaron: 32-26 a favor Las de Horton: 29-24 a favor
No tuvieron tanto volumen como otros jugadores, pero sí estuvieron en la formación que más rompió el partido.
Puntos débiles o alertas
El quinteto principal no sostuvo el dominio del Juego 1
El dato más preocupante para Gimnasia es que su formación de mayor volumen fue negativa. Cisneros, Dato, Toretta, Carabalí y Grun perdió 22-26 y defendió mal.
En el Juego 1 había sido una unidad de control. En el Juego 2 dejó de serlo.
Las formaciones cortas fueron inestables
El cierre global lo muestra bien: Quintetos de más de 4 minutos: +10 Resto de quintetos: -9
Gimnasia ganó porque sus mejores estructuras le dieron ventaja. Pero cada vez que mezcló demasiado la rotación, Quimsa encontró pequeñas respuestas.
Rebote defensivo
Quimsa tomó 8 rebotes ofensivos, el mismo número que Gimnasia. No fue el problema enorme del Juego 1, donde Quimsa había capturado 13, pero Gimnasia tampoco terminó de controlar completamente ese rubro.
Conclusión
Gimnasia ganó el Juego 2 desde una lógica mucho más fina que en el primer partido. No fue superior de manera sostenida durante los 40 minutos, pero tuvo el quinteto más determinante de la noche: Chacón, Carrasco, Horton, Toretta y Rivero, que ganó 19-9 en 6:08, con 5/9 en triples, 4 asistencias y ninguna pérdida.
La continuidad con el Juego 1 está en esa estructura ofensiva: cuando Gimnasia juntó a Chacón, Carrasco, Horton y Rivero, volvió a tener pase, spacing y castigo exterior. Esa formación compensó la caída del quinteto principal con Cisneros, Dato, Toretta, Carabalí y Grun, que esta vez perdió sus minutos y defendió peor que en el primer juego.
En síntesis: Gimnasia no ganó el J2 por dominio total, sino por eficiencia en el quinteto correcto. En un partido de una pelota, esa ventana de seis minutos con +10 fue decisiva. Quimsa mejoró mucho respecto del primer partido, pero Gimnasia volvió a tener la formación que más daño hizo cuando el juego pedía una respuesta.